El proyecto SESA, destinado a llevar gas de Vaca Muerta hasta la costa de Río Negro para transformarlo en gas natural licuado (GNL) y exportarlo por vía marítima, avanza con nuevas obras de infraestructura en el área del Golfo San Matías.
La iniciativa es desarrollada por Southern Energy S.A., sociedad integrada por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar. El esquema contempla la construcción de infraestructura para transportar el gas desde Vaca Muerta hasta futuras plantas flotantes de licuefacción ubicadas frente a la costa rionegrina. En una primera etapa se prevé utilizar dos buques de licuefacción.
El proyecto se desarrolla en dos etapas. La primera comenzó hacia fines de 2025 con la construcción de un nuevo gasoducto conectado al Gasoducto San Martín. Los primeros caños llegaron en noviembre de ese año al Puerto de San Antonio Este y fueron trasladados hasta el obrador instalado cerca de Punta Colorada.
La segunda etapa contempla el denominado Gasoducto San Matías Pipeline, de unos 472 kilómetros de extensión, destinado a conectar directamente los yacimientos gasíferos de Vaca Muerta con la futura terminal de Southern Energy en Punta Colorada.
Para acompañar esta nueva fase, en junio de 2026 comenzó a construirse un predio de 10 hectáreas dentro del complejo portuario de San Antonio Este. El espacio fue destinado al almacenamiento de los caños necesarios para la segunda etapa del proyecto y amplía la capacidad logística del puerto frente al crecimiento de las obras energéticas en la región.
El avance quedó reflejado en septiembre, cuando llegaron al puerto 3.340 caños destinados al Gasoducto San Matías Pipeline. La operación de descarga había sido estimada inicialmente en unos seis días, pero pudo completarse en apenas 53 horas de trabajo.
Una vez descargados, los materiales fueron trasladados hasta la nueva zona de acopio construida especialmente para atender las necesidades del proyecto. El movimiento de los caños constituye uno de los primeros pasos visibles de una infraestructura que tendrá como objetivo conectar la producción gasífera de Vaca Muerta con la costa atlántica.
La propuesta busca aprovechar el crecimiento de la producción de gas de Vaca Muerta y desarrollar una vía de exportación de GNL desde Río Negro. Para ello, el proyecto combina nuevos gasoductos terrestres con unidades flotantes capaces de enfriar el gas natural hasta convertirlo en líquido, permitiendo transportarlo en grandes volúmenes mediante buques.
El desarrollo de SESA se suma así a una serie de grandes proyectos energéticos que están transformando la infraestructura de la Patagonia. El puerto de San Antonio Este comienza a adquirir un papel logístico creciente, mientras Punta Colorada se perfila como uno de los puntos estratégicos para la futura salida del gas argentino hacia los mercados internacionales.
El avance de las obras muestra que el desafío de Vaca Muerta ya no se limita a incrementar la producción. La nueva etapa consiste en construir los gasoductos, instalaciones portuarias y sistemas de licuefacción necesarios para convertir ese recurso en una plataforma permanente de exportación de energía.








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