Tiene 23 años, estudia Arquitectura en la FADU y creció en el barrio de Congreso. Máximo Chinen convirtió una inquietud personal en un proyecto ciudadano que busca recuperar el patrimonio de la Avenida de Mayo y devolverle parte del esplendor que tuvo a comienzos del siglo XX.

La iniciativa se llama “Mirar hacia arriba” y nació después de que Chinen viviera un tiempo en Francia. Allí quedó impresionado por el cuidado de la arquitectura histórica y, al regresar a Buenos Aires, comenzó a observar de otra manera las cúpulas, vitrales, balcones y ornamentaciones de los edificios porteños.

Su diagnóstico es que Buenos Aires posee un patrimonio arquitectónico comparable, en determinados aspectos, con el de grandes ciudades europeas, pero que buena parte de ese legado se encuentra deteriorado. El caso que más lo impactó fue el Hotel Majestic, cuya fachada perdió gran parte de sus ornamentos originales y cuyo interior permanece deteriorado.

El proyecto propone una transformación integral de la avenida: restauración de fachadas, renovación de luminarias y mobiliario urbano, ordenamiento del arbolado, recuperación de veredas y calles y una posible transformación en paseo semipeatonal durante los fines de semana.

La propuesta también plantea un esquema de participación entre el Estado y los privados. Según Chinen, el Estado debería concentrarse en recuperar la infraestructura general de la avenida —iluminación, veredas, cableado, arbolado, mobiliario y espacio público— y generar las condiciones para que los propietarios y empresas se ocupen progresivamente de restaurar los edificios.

Entre las alternativas de financiamiento que analiza aparecen asociaciones público-privadas, créditos para consorcios, crowdfunding y fideicomisos privados destinados específicamente a la recuperación de inmuebles patrimoniales.

La iniciativa alcanzó una importante repercusión en redes sociales: más de un millón de personas vieron las publicaciones con las imágenes que Chinen creó mediante inteligencia artificial para mostrar cómo podría verse una Avenida de Mayo restaurada. También consiguió el respaldo de vecinos y del Café Tortoni y comenzó a mantener contactos con autoridades de la Ciudad.

El objetivo final es convertir nuevamente a la avenida en un gran corredor turístico, cultural y comercial. Chinen imagina edificios restaurados, cafés y comercios integrados a la arquitectura histórica, mayor circulación peatonal y una avenida capaz de competir visualmente con grandes paseos urbanos internacionales.

“Mirar hacia arriba” propone, en definitiva, algo más que recuperar edificios: volver a observar una parte de Buenos Aires que durante décadas estuvo frente a los ojos de sus habitantes, pero que muchas veces dejó de ser mirada.

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