Argentina se prepara para dar un nuevo paso en la producción de vehículos eléctricos. Toyota recibió la aprobación para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con un proyecto de US$1.341 millones destinado a construir una nueva planta en Zárate, provincia de Buenos Aires, donde la compañía japonesa fabricará un nuevo modelo electrificado.

El anuncio fue confirmado este martes por el vocero presidencial Adrián Ravier durante su conferencia de prensa en Casa Rosada. Según detalló, se trata de la mayor inversión en la historia de la industria automotriz argentina y contempla la generación de unos 3.600 puestos de trabajo durante la etapa de construcción, además de aproximadamente 2.600 empleos directos e indirectos una vez que la planta entre en funcionamiento.

La cifra de inversión supera los US$1.200 millones mencionados inicialmente en las primeras comunicaciones sobre el proyecto. La aprobación del RIGI constituye un paso central para la iniciativa, que todavía debe completar el proceso corporativo correspondiente dentro de Toyota. La empresa ya cuenta con el financiamiento para avanzar con el proyecto.

La nueva instalación estará ubicada junto al actual complejo industrial de Toyota en Zárate, donde la automotriz japonesa produce vehículos desde 1997. Actualmente, la planta fabrica la camioneta Hilux, el SUV SW4 y la furgoneta Hiace. La nueva inversión permitirá incorporar a ese complejo la producción de un vehículo electrificado, tecnología que actualmente no se fabrica en el país.

Toyota todavía no confirmó oficialmente qué modelo será producido. En el mercado circulan versiones que apuntan a una futura generación de la Hilux con tecnología electrificada, pero el presidente de Toyota Argentina, Gustavo Salinas, evitó confirmar esa posibilidad y señaló que se trata de un vehículo que formará parte de la futura línea de producción de Zárate.

El proyecto tendrá además un fuerte componente exportador. Las estimaciones difundidas por el Gobierno contemplan exportaciones por aproximadamente US$1.280 millones anuales, equivalentes a cerca del 70% de la producción de la futura planta. De concretarse esas previsiones, Zárate se convertiría en uno de los principales centros regionales de producción y exportación de vehículos electrificados.

La inversión representa también una ampliación de la cadena de valor vinculada con la industria automotriz. Los más de 2.600 puestos previstos para la etapa operativa incluyen empleos directos e indirectos, con impacto sobre proveedores y actividades asociadas al complejo industrial.

Para Toyota, la decisión responde a una estrategia de largo plazo. Salinas destacó que la compañía analiza sus grandes inversiones desde una perspectiva de largo plazo y sostuvo que las condiciones de la Argentina, de Latinoamérica y del proyecto permitieron avanzar con un compromiso de esta magnitud.

El ingreso al RIGI también fue señalado por la empresa como un elemento determinante. Salinas afirmó que sin el régimen de incentivos la inversión de US$1.300 millones no se habría realizado, mientras que Bloomberg Línea informó que el proyecto constituye el primer proyecto de una automotriz aprobado dentro de este régimen.

La decisión llega además en un momento de rápida expansión de los vehículos híbridos y eléctricos en el mercado argentino. Según datos oficiales, durante los primeros siete meses de 2026 los patentamientos de vehículos híbridos y eléctricos alcanzaron 48.320 unidades, un aumento del 322% respecto del mismo período del año anterior. La participación de estas tecnologías pasó del 4,4% al 21,1% del mercado en ese período.

El proyecto de Toyota se inserta así en una transformación más amplia de la industria automotriz mundial, en la que los fabricantes están acelerando la incorporación de tecnologías de electrificación. Para Argentina, el desafío será aprovechar esa transición no solamente como mercado consumidor, sino también como plataforma industrial y exportadora.

Desde el Gobierno, Ravier presentó la aprobación como una muestra del atractivo que el país busca recuperar para las grandes inversiones. El funcionario vinculó el proyecto con las políticas de estabilidad y previsibilidad y con el funcionamiento del RIGI, mientras que Toyota puso el acento en su estrategia industrial de largo plazo.

PUBLICIDAD

Descubre más desde SQUUN (SÓLO LO IMPORTANTE)

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo