YPF y Essential Energy acordaron con la francesa TotalEnergies la venta de la mayor parte de la producción de una futura biorrefinería en Santa Fe. El proyecto prevé una inversión superior a los US$ 400 millones y apunta principalmente a los mercados internacionales.

La Argentina busca incorporarse a un segmento en expansión del mercado energético mundial: los combustibles renovables para la aviación. La antigua refinería de San Lorenzo, en la provincia de Santa Fe, proyecta transformarse en una biorrefinería capaz de producir unas 170.000 toneladas anuales de combustibles sostenibles, con destino principal a la exportación.

El proyecto está impulsado por Santa Fe Bio, una sociedad integrada en partes iguales por YPF y la empresa Essential Energy. Ambas compañías firmaron un acuerdo de compraventa de largo plazo con TOTSA TotalEnergies Trading, la comercializadora del grupo energético francés TotalEnergies, que adquirirá la mayor parte de la futura producción y tendrá preferencia sobre los volúmenes restantes.

El convenio constituye un paso decisivo para el desarrollo de la iniciativa, porque permite asegurar un comprador internacional antes de que la planta entre en funcionamiento. Esa previsibilidad comercial resulta importante para estructurar el financiamiento de la obra y avanzar con las próximas etapas de ingeniería y desarrollo.

La inversión prevista supera los US$ 400 millones y contempla reconvertir un complejo industrial que permanece paralizado desde 2017. La iniciativa busca aprovechar instalaciones existentes para orientarlas a una nueva actividad productiva, vinculada con la transición energética y la demanda internacional de combustibles de menor huella de carbono.

Dos combustibles para el mercado internacional

La capacidad proyectada de 170.000 toneladas anuales comprende dos productos: el combustible sostenible de aviación, conocido como SAF por sus siglas en inglés, y el aceite vegetal hidrotratado, identificado como HVO. Aunque ambos son combustibles renovables, el SAF está destinado específicamente al transporte aéreo, mientras que el HVO puede utilizarse en distintos segmentos del transporte y la actividad industrial.

El SAF representa una alternativa para reducir las emisiones asociadas a la aviación, uno de los sectores que enfrenta mayores dificultades para abandonar los combustibles fósiles. Su desarrollo abre oportunidades para países con capacidad agroindustrial y disponibilidad de materias primas que puedan destinarse a la producción de biocombustibles.

La participación de TotalEnergies conecta el proyecto argentino con los mercados internacionales y aporta un comprador de escala global. Para YPF, el emprendimiento también representa una diversificación de sus actividades hacia nuevos negocios energéticos, además de sus operaciones tradicionales de petróleo y gas.

Una inversión con proyección exportadora

El acuerdo comercial permitirá avanzar en la búsqueda de financiamiento bajo el esquema conocido como project finance, en el que los ingresos futuros de un proyecto constituyen una pieza central para respaldar los préstamos necesarios para construirlo y ponerlo en marcha.

La mayor parte de los combustibles producidos estará orientada a los mercados externos. De concretarse según lo previsto, la biorrefinería permitirá sumar una nueva línea de exportaciones industriales y recuperar actividad productiva en un establecimiento histórico del cordón industrial santafesino.

El desafío ahora consiste en transformar el acuerdo comercial en una instalación operativa. La ejecución de las obras, el financiamiento y el cumplimiento de las etapas técnicas serán determinantes para que San Lorenzo se convierta en un nuevo proveedor de combustibles renovables para el transporte internacional.

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