Estados Unidos invitó al presidente ruso, Vladímir Putin, a participar de la próxima cumbre del G20, que se celebrará en Miami en diciembre, en una decisión que vuelve a colocar el diálogo entre Washington y Moscú en el centro de la agenda internacional.

El anuncio fue realizado por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante una conferencia de prensa en Nueva York. “Para resolver los problemas, tienes que reunirte con las personas con las que no estás de acuerdo o con las personas con las que podrías tener algunas cuestiones”, afirmó el funcionario al explicar la decisión.

Rubio señaló que la presencia de Putin representaría una oportunidad para que el mandatario ruso dialogue no solamente con Donald Trump, sino también con otros líderes mundiales. “Esperamos que sea una invitación que acepte”, agregó.

La eventual participación del presidente ruso adquiere especial relevancia por la guerra en Ucrania y por los contactos que Washington viene impulsando entre las partes. Putin no participa personalmente de una cumbre del G20 desde 2019, aunque funcionarios rusos han asistido a reuniones del grupo durante los últimos años.

La invitación estadounidense se produce además después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, manifestara su disposición a viajar a Miami si Putin participa del encuentro. En una entrevista con Deutsche Welle, Zelenski afirmó que estaría dispuesto a reunirse personalmente con el líder ruso y sostuvo que lo importante serían los resultados concretos de una eventual conversación.

Sin embargo, el Kremlin había rechazado posteriormente la posibilidad de una reunión entre Putin y Zelenski durante la cumbre. El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, calificó de imposible un encuentro en Miami y sostuvo que las conversaciones deberían realizarse en Moscú.

En paralelo, Rubio afirmó que Estados Unidos considera que Rusia y Ucrania han mostrado interés en alcanzar un cese limitado de los ataques contra instalaciones energéticas y determinados objetivos vinculados con el transporte y los suministros. Washington indicó que está dispuesto a colaborar para facilitar ese entendimiento.

La cumbre del G20 de Miami tendrá así lugar en un escenario marcado por la guerra en Ucrania, los contactos diplomáticos entre Washington, Moscú y Kiev y los intentos de la administración Trump de reactivar negociaciones. La aceptación o no de la invitación por parte de Putin será uno de los elementos centrales de la preparación del encuentro.

PUBLICIDAD

Descubre más desde SQUUN (SÓLO LO IMPORTANTE)

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo